domingo, 23 de agosto de 2009

LOS VEDAS TESTIMONIAN AL SEÑOR

.JAITSREE, LA PALABRA DE LOS DEVOTO,: DIOS, UNO,CREADOR UNIVERSAL. POR LA GRACIA DEL VERDADERO GURÚ: Oh mi Señor y Dominador, yo no sé nada. Mi mente se ha ido fuera, y está en las manos de Maya. 1 pausa Usted se llama el Señor y Dominador, el Gurú del Mundo. Yo me llamo un ser lujurioso de la Edad Oscura de Kali Yuga. 1 los cinco vicios han adulterado a mi mente. Momento por el momento, ellos me llevan más allá, fuera del Señor. 2 dondequiera que mire, veo cargas de dolor y sufriemiento. Yo no tengo fe, aunque los Vedas testimonian al Señor. 3 Shiva cortó la cabeza de Brahma, y la esposa de Gautam y el Señor Indra le dieron jaque mate ; la cabeza de Brahma se pegó a la mano de Shiva, e Indra vino a llevar las marcas de mil órganos hembras. 4 estos demonios me han engañado, límitado y me han destruido. Soy muy desvergonzado—aun ahora, yo no estoy cansado de ellos. 5 dice Ravi Daas,¿ qué voy a hacer ahora? ¿Sin el Santuario de la Protección del Señor que que otro debo buscar? 6 1 Domingo, 8 Bhaadon, (Samvat 541 Nanakshahi) (la Página: 710)
REFLEXION ESPIRITUAL "LOS VEDAS TESTIMONIAN AL SEÑOR"
"Yo no tengo fe, aunque los Vedas testimonian al Señor." SGGS 710
La fuente de la tradición hindú, tanto mística como filosófica, es la revelación. Más allá de doctrinas y dogmas religiosos o de postulados filosóficos especulativos, la revelación directa es lo que informa el contenido último de los sistemas de la filosofía al igual que de las tradiciones místicas.Junto con las Upanisads, que son su parte final, los Vedas se consideran escrituras reveladas; se denominan srutis, palabra que indica que fueron escuchados. Escuchados y vistos, pues reciben el nombre de rsis, literalmente videntes, los receptores de los Vedas; no se les llama autores, pues ese conocimiento que la propia tradición ve como eterno, es simplemente transmitido por ellos, que lo percibieron en estados de meditación profunda.El punto de partida de la filosofía el pensamiento hindú, no es el “asombro” ni la curiosidad intelectual que lleva a una búsqueda especulativa de la verdad, sino que es el encuentro interior con la verdad misma y la certeza de su conocimiento.Aunque nada parecería a una mente occidental tan poco científico como esto, el pensamiento hindú, por otra parte, considera muy limitado el tipo de conocimiento que puede adquirirse a través de la ciencia y del intelecto mismo.Dice la Mundaka Upanisad: “hay dos clases de conocimiento, tal como declaran los que conocen el Ser: uno inferior y otro superior”.“El inferior es el conocimiento del Rig-Veda, Yajur-Veda, Sama-Veda y Atharva-Veda; la fonética, los ritos, la gramática, las etniologías, la métrica y la astrología. Y el superior es aquel por el cual se aprehende lo imperecedero”. (I, 1, 4-5).En la Chandoya Upanisad, después de hacer una enumeración similar, que abarca además las matemáticas, la economía, la física y las bellas artes, es decir la suma de ciencias y las artes, Nárada le dice al sabio Sanarkumar: “Señor, pero todas estas cosas no son más que conocimiento elemental; no conozco el Ser. He oído de los maestros, que aquel que conoce el ser va más allá del sufrimiento. Ayúdame a trascenderlo”. (VII, I).Ese ´conocimiento del ser´ del que habla Nárada es la respuesta única al problema del conocimiento y también del sufrimiento humano. El propósito de la vida, en la tradición hindú, es “la eliminación del todo sufrimiento y el logro de la dicha suprema” sarva suhkha nivrtti paramanda prapti.Todos los sistemas de filosofía, las escuelas de yoga y las prácticas rituales de las diferentes sectas, que tienen como punto de partida la visión interior de los sabios o yoguis, comparten también el mismo propósito, que es conducir a la liberación.Por liberación no sólo se entiende un estado de libertad absoluta, sino la liberación del sufrimiento, y de la ignorancia –que es su causa- y de la sujeción al ciclo constante de muerte y reencarnación.Esto no supone, sin embargo, cesar de existir en el plano de existencia donde ocurren estos fenómenos, sino el acceso ilimitado y permanente al estado de la conciencia suprema, que es la condición verdadera del ser humano y, por otra parte, es la visión de los rsis.Aunque la vía mística y la filosófica tienen sus propios medios y métodos de la búsqueda, sus caminos se entrecruzan muchas veces.Las declaraciones últimas de los Vedas y las Upanisads, tienen todas que ver con el ser: prajñanam brahma, el ser absoluto es conciencia; aham brahma smi, yo soy el absoluto; tat tvam asi, tú eres Eso, y ayam atma brahma, este ser individual es el absoluto.Estas afirmaciones, que determinan el carácter consciente del absoluto, y que insisten en la entidad entre el ser individual de cada ser humano y el absoluto mismo, constituyen la base del pensamiento hindú no dualista, presente en muchas Upanisads, toda la tradición del vedanta que parte de Gaudapada y Sankaracharya, y principalmente en las escuelas del saivismo o shivaismo de Cachamira. Por otra parte, la conciencia de esta identidad divina es la experiencia unitiva suprema de los místicos.Otro elemento a partir del cual se define el dualismo o no dualismo en un sistema, es la relación que establece entre el ser absoluto y la realidad fenoménica. De hecho, es la definición y la interrelación consecuente de estas tres entidades: el Ser absoluto, el universo o la realidad fenoménica y el individuo, lo que aporta los temas fundamentales de la filosofía hindú.El problema del dualismo y el no dualismo es importante no sólo por que vaya a determinar el alcance de la visión filosófica o la experiencia mística, sino porque se considera que la visión dualista es el origen de la esclavitud interior y el sufrimiento.Una percepción dual nos hace sentir “otro”, o vivir siempre en relación con un “otro”, separa, aísla. Crea diferencias, sentimientos de superioridad o inferioridad, de bueno o malo, etc..De una visión dualista que posea una carga negativa, surgen muy fácilmente la intolerancia y el odio. En un plano de acción concreta, nos lleva, por ejemplo, a identificarnos con una causa o un modo de vida, o clase social o ideología o religión, etc., y a sentir estamos en la verdad y que quienes aparecen sosteniendo la posición contraria están equivocados o merecen, incluso, ser combatidos.Al tomar partido de esta manera, se puede tranquilamente echar la culpa de todo lo que sucede al bando contrario sin reconocer en nosotros mismos la causa de nuestros problemas. El antisemitismo, tiene con frecuencia esta raíz, como también el anticomunismo o el antiimperialismo. Es cómodo y tranquilizador encontrar al culpable universal de todos los problemas y no tomar responsabilidad personal por ellos.En otro sentido, esto refleja una mentalidad muy poco evolucionada. Estamos ante la estructura básica del melodrama: la telenovela o el western con chicos buenos y chicos malos. Naturalmente que la mayoría de los espectadores se identifica con los buenos. El problema es que al salir del cine no abandonan esta perspectiva del mundo.La dualidad es cuestión de percepción. La Amrtabindu Upanisad dice: “Solo la mente es la causa de la esclavitud o de la liberación”.En la mente hay estructuras dualistas que simplemente reflejan las estructuras duales de la naturaleza, tales como día y noche, sol y luna, vida o muerte, hombre y mujer, frío y calor, etc. Las parejas de contrarios y opuestos son inherentes a la naturaleza y necesarias para todo movimiento dialéctico; pero forman parte de un solo principio.Heráclito, que penetró profundamente en la dialéctica, decía “El bien y el mal son uno” (Frag. 58) y “El camino hacia lo alto y el camino hacia lo bajo son uno y el mismo”. (Frag. 60). Sin embargo, la razón es inepta para resolver paradojas, para entender la “armonía de tensiones opuestas” en que Heráclito resuelve la dualidad, y que parte en sí de una unidad.En el individuo, la estructura primaria básica que configura su mente y todos los procesos de percepción y de conocimiento es la relación sujeto-objeto. Desde aquí está ya la raíz de la dualidad.Sin embargo, volviendo al pensamiento hindú, éste afirma (en textos innumerables) que las parejas de opuestos, tanto en el plano de la realidad fenoménica como en el plano mental del ser humano, ocurren sólo en un determinado nivel. Al elevarse por encima de él, la dualidad desaparece. La misma Amrtabindu Upanisad, dice: “Si esa oscuridad (de la ignorancia) se despeja, entonces por si solo él (el individuo) percibe el estado no dual”.La ignorancia desaparece sólo con el conocimiento del ser. La ignorancia, que es causa de todo mal humano, se caracteriza como la ignorancia de la identidad entre el ser individual y el ser absoluto; esto lleva a asumir una identificación con los aspectos externos y transitorios de la persona: el cuerpo, la mente, el intelecto, etc., que son meros vehículos. El ser es impersonal, imperecedero, omnisciente, Es lo que percibieron los rsis en su meditación, es la experiencia final y permanente de quienes alcanzan el estado de liberación o de iluminación completa. Es recobrar lo que ya teníamos, recordar lo que habíamos olvidado, por eso el saivismo habla del ´reconocimiento´. El ser no se describe como una entidad metafísica, extraña o ajena a nosotros que vayamos a adquirir; no es un doble ni una proyección ideal de nosotros mismos, sino que es nuestro estado natural, nuestra esencia. Ese es el consenso general de los yoguis y los místicos hindúes.¿Por qué, pues, si es nuestro ser, no lo recibimos así? Por un lado, se dirá, lo único que podemos percibir en un estado de conciencia ordinaria son los contenidos de la mente; por otro lado, estos mismos contenidos tienen ya conceptualizaciones muy definidas acerca de nosotros mismos y de la realidad. Estamos condicionados para verlo todo de cierta manera; vivimos, como decía Rainer María Rilke, “en un mundo interpretado”. En pocas palabras, la mente sólo puede captar sus propios contenidos y el ser está más allá de la mente.De ahí la necesidad de una práctica que permita trascender el plano en el que opera la mente. La Mundaka Upanisad dice: “No se le puede aprehender por el ojo no por el habla ni por los otros órganos de los sentidos, ni por la austeridad ni por el trabajo, sino cuando el intelecto se purifica por la luz del conocimiento, sólo entonces, a través de la meditación, se le puede ver a Aquel sin forma”. (III, 1,8).La meditación es una forma de práctica o de yoga; hay otras como el yoga corporal, el estudio, el servicio, la devoción, etc.. La práctica espiritual o sadhana es el complemento indispensable de todo conocimiento teórico. Desde los Vedas aparece la idea de que “el conocimiento que no se pone en práctica no es más que una carga”.Así pues, en principio, lo que busca la filosofía hindú no es transmitir información sino conducir a una experiencia directa del ser. Esta es la meta única de las seis darsanas o sistemas clásicos.Entre las seis darsanas que se consideran acordes con la tradición de los Vedas, hay un sistema pluralista, el vaisesika, atomista, que habla de nueve principios cósmicos, hay dos sistemas dualistas, el samkhya y el yoga de Patañjali, y está también el vedanta, al que se considera no-dualista y del cual surgen diversas escuelas.Aunque entre las darsenas hay mucha diversidad en la forma de considerar la relación entre el Absoluto y el universo, se acepta en forma unánime la identidad entre el ser individual y el ser absoluto.Partiendo de un sistema dualista, el yoga de Patañjali, iré viendo en una forma muy sucinta, cómo cambia esta percepción en le vedanta advaita o no dualista y en el saivismo de Cachemira, que no forma parte de las seis darsanas.Tanto en el samkhya como en el yoga se habla de dos principios últimos, eternos e inconciliables: el Purusa, que es el Ser, trascendente, consciente, pero inactivo, y la Prakrti, que es el principio creador, dinámico, pero que carece de conciencia; es el cosmos, la naturaleza, la materia –aunque abarca un rango mucho más amplio que el de los objetos materiales y la naturaleza física.Habiendo en la filosofía hindú una correspondencia total entre el macrocosmos y el microcosmos, tal como en el pensamiento hermético de Occidente, el ser humano está constituido también por su propio ser interior, su Purusa y sus cuerpos de naturaleza física y sutil, su Prakrti, en el cual el Purusa se encuentra preso.Al ser los dos principios inconciliables e irreductibles entre sí –muy a la manera de las gnosis dualistas de occidente-, Patañjali habla de la necesidad de aislar al purusa de la Prakrti, para alcanzar el estado último de liberación, al cual denomina precisamente kaivalya, que significa aislamiento. El proceso se lleva a cabo mediante una disciplina yóguica de interiorización progresiva que a través de la meditación, conduce al estado de samadhi, en que se da la unificación final con el Ser.Aunque la experiencia final disuelve la dualidad sujeto-objeto, puesto que el sujeto se absorbe en el objeto de su contemplación que es el ser mismo, y esa dualidad sujeto-objeto desaparece por completo, tal como describen Plotino o Meister Eckhart, queda el otro aspecto de la dualidad que tiene a separar al espiritu de la materia, puesto que éste aparece –aunque sea el vehículo para alcanzar la liberación y objeto de grandes cuidados- como un elemento ajeno al ser. El Perusa ha de quedar libre de la Prakrti para que el ser humano pueda liberarse.Tenemos aquí un dualismo muy radical. En otros sistemas encontramos ciertas formas de dualidad, pero no de dualismo. Es regla casi general que cualquier forma extrema de dualismo tratará de excluir, de cercenar una parte de la realidad o el ser humano a favor de la otra, como se puede observar también en Occidente, entre las sectas maniqueas y gnósticas de la Antigüedad y la Edad Media. Los cátaros del Mediodía de Francia por ejemplo, supuestamente estaban en contra de la procreación, que veían como una forma de seguir aprisionado las partículas divinas en la materia, obra no de Dios sino de un Demiurgo. La negación del cuerpo y de la sexualidad dentro de la moral cristiana más difundida, y que es una moral maniquea aunque no tenga ninguna base teológica, surge de esa misma escisión.De hecho, es difícil superar la dualidad espíritu-materia, alma-cuerpo. Junto a la separación tajante de Patañjali, vemos otra, también radical: la de Sankara o Sankaracarya. Sin embargo, él no la planteó como un dualismo.Sankara vivió en el siglo VIII y es una de las figuras más importantes del hinduísmo. Propuesto el vedanta advaita (no dualista) partiendo de su comentario a los aforismos de Badarayana, los Brahma Sutra o Vedanta Sutra, que forman el corpus de la darsena del vedanta.Sankara resumió su pensamiento en la famosa media estrofa que aparece en la brahmajñanavalimala.Brahma satyamjagat mithyajivo brahmaivana paraha.“El absoluto es real. El universo es ilusorio. Entre el ser individual y el ser absoluto no hay ninguna diferencia”.Sankara postula un solo principio y una sola verdad: el ser. Sin embargo, considera totalmente distinta la realidad fenoménica. A dirferencia de Patañjali, que ve a la Prakrti como real y eterna, Sankara no acepta el mundo fenoménico como un principio y ni siquiera le concede un estatuto de realidad. Lo denomina Maya y lo caracteriza como irreal, ilusorio. Maya es el poder de engaño, de ilusión. Es la causa y también la condición misma del universo. Tiene el poder de revelar o proyectar el universo, y en forma inversamente proporcional, a medida que revela el universo, vela el ser, oculta su verdadera naturaleza. Entonces, lo único que percibimos y que tomamos como real es el mundo, continente y transitorio, no el ser. El ser se vuelve la máxima irrealidad, puesto que no podemos verlo, tocarlo y ni siquiera pensarlo.Al decir que el mundo es irreal, Sankara no quiere decir que sea inexistente, sino simplemente transitorio, mutable. Para él la verdadera realidad es absoluta. Sólo puede ser real aquello que es, siempre idéntico a sí mismo, en todos los tiempos, en todos los lugares y todas las circunstancias; es decir, más allá de todo tiempo, lugar o condición. Lo mutable, es decir lo fenoménico, lo empírico, carece de sustancia. De hecho, la entera manifestación del universo no es sino una superimposición (vivarta) sobre el absoluto. Es como si tomáramos como real una ciudad reflejada en un espeo, o como si viéramos una serpiente en una cuerda.Maya es indefinible (anirvacaniya) e incomprensible también, puesto que para poder conocerla hay que salirse de ella, y al salirse de ella, desaparece. Y a fin de cuentas, a Sankara le preocupa más que saber cómo surgió, saber cómo puede uno liberarse de ella.Sankara hace una exposición sistémica, con muchos tratados, de todo el conocimiento expuesto en las Upanisads acerca de la liberación y del ser. Si tomamos como ejemplo una forma de acercamiento al problema del ser, podemos escoger la descripción de los cuatro niveles de conciencia que aparece en la Mandukya Upanisad y que fue comentada por Guadapada, antecesor de Sankara, en su trabajo.La Mandukya Upanisad habla de los estados de vigilia, sueño, sueño profundo y el cuarto estado, llamado turiya. Al lado de estados subjetivos, Sankara habla también de diversos grados objetivos de realidad. Pero explicando los estados de conciencia, se puede decir que en el estado de vigilia percibimos el mundo exterior, tenemos la experiencia de la diversidad; vemos entidades concretas proyectadas en el tiempo y en el espacio.El estado de sueño nos permita la percepción de un mundo interior, justamente el mundo de los sueños. Si el primero es un estado en el que funciona nuestra conciencia diurna, aquí opera el subconsciente y es en donde afloran sus contenidos y sus imágenes.El siguiente estado, que implica una interiorización mayor, es el estado de sueño profundo, un sueño sin sueños en el que no surge nada, ningún contenido. Es un estado de inconsciencia. Toda la dualidad y el juego entre sujeto y objetos de percepción que funcionan en los dos estados anteriores, aquí se disuelven. Todas las diferencias, los conceptos, las imágenes, las impresiones, se funden en una “masa de cognición” (prajñanaghana, Mundukya, 5).Puesto que aquí se anula la alteridad sueto-obeto, no se registra un conocimiento concreto de nada, En la meditación, es la experiencia del vacío, de la nada, de la luz negra de que hablan los yoguis.Sin embargo, aunque aquí ha cesado la dualidad, esta experiencia también es transitoria. Los tres estados de vigilia, sueño y dormir profundo, de hecho, los experimentados todos los días. Son relativos, pues son sucesivos y mutuamente excluyentes. Si estamos dormidos, perderemos el contacto con el mundo de la vigilia, y al despertar, el sueño se esfuma. Sin embargo, hay algo que nos dice si soñamos o no soñamos nada.Hay una historia clásica que ilustra este hecho. El legendario rey Janaka ha soñado que un rey vecino le hace la guerra, le gana, lo despoja de su reino, y cuando él, errante y hambriento toma una fruta de un sembrado ajeno, el dueño lo ve y lo apalea. Despierta, y se ve en su palacio, en su cama, abanicado por sus esclavas. Vuelve a cerrar los ojos, y regresa a la escena totalmente real, en que lo siguen apaleando. Abre los ojos, y está en su palacio. Se pregunta cuál es la verdadera realidad, si la del sueño o la de la vigilia. La única respuesta que lo satisface es que ninguna de las dos es real. La verdadera realidad está más allá de ellas.Y más allá del estado de vigilia, sueño y sueño profundo, está el estado supraconsciente de turiya. Es el estado de la iluminación, de la percepción directa e interrumpida del Absoluto. Se le llama el estado de la conciencia-testigo; es lo que nos dice “no soñé nada; no vi nada” ¿Quién vio que no vimos nada?.Sin perder su centro de conocimiento puro, turiya, el cuarto estado, penetra y trasciende los otros tres; es continuo, está más allá de la dualidad, no a través de la anulación del sujeto y el objeto sino de su asimilación total a si mismo. Es el único sujeto verdadero y el único objeto, puesto que allí descubre que todo lo que existe es él mismo, su propio ser. Desde esa perspectiva, la mente, que se cree el sujeto del conocimiento, se vuelve simplemente otro objeto.Un santo contemporáneo de la India, gran yogui y guru, Swami Muktananda Paramahamsa, describe así el estado de turiya: “Un yogui realizado asimila ese gozo interno al permanecer todo el tiempo en el estado de turiya. El mismo se convierte en ese gozo. No tiene que dominar sus sentidos; ¿adónde pueden ir los pobres sentidos para escapar de ese mar omnipresente de gozo? Al liberarse de la atracción y la aversión y al despegarse de la alabanza y la censura, ese yogui experimenta su propio ser”. (Secret of the Siddhas, II, 10, 256).La experiencia directa del ser es lo que permite superar la dualidad y trascender a Maya. Esta es real sólo cuando estamos confinados a su esfera; cuando la superamos, lo único que queda es el sustrato primordial, el absoluto, el ser. Pero esto no quiere decir que desaparezcamos del mundo fenoménico, o que éste se elimine de nuestra percepción. Simplemente ocurre que discernimos el número dentro del fenómeno, la permanencia dentro de la fugacidad, la realidad dentro de la apariencia, lo que es dentro de lo que cambia. Ya no tomamos una cosa por otra, lo real por lo irreal o viceversa, que es lo que caracteriza la ignorancia. Lo único ilusorio ha sido nuestra percepción del mundo o de Maya como si fueran “la realidad”.En lo que respecta al individuo, desaparece su identificación con el cuerpo, los sentidos y la psique en todas sus funciones, y aunque estas cosas no se abandonan en absoluto, puesto que se sigue en el mundo, se ven sólo como instrumentos y vehículos del principio ser interior, el atman o jiva, idéntico o Brahman.Sankana resuelve, pues, el problema de la dualidad entre el absoluto y el universo, negando la realidad de universo. Aunque ha habido una serie de discrepancias y refutaciones interminables de su teoría, a lo largo de los doce siglos que nos separan de él, sigue siendo el punto de vista más aceptado por la “ortodoxia” hindú. Además de filósofo, Sankara fue un reformador del hinduismo y uno de sus más grandes místicos.Junto a la posición de Sankara, otros muchos autores definieron sus puntos de vistas al comentar también los Vedanta Sutra: Bhaskara, Ramanuja, Nimbarka, Madhva y otros, asumieron diversas posturas intermedias entre el dualismo y el no dualismo, haciendo surgir todas las combinaciones posibles entre dualismo y no dualismo sustantivos, atributivos y demás. Casi todos comentaron las teorías de Sankara, teniendo como blanco favorito la idea Maya. También fue uno de los blancos favoritos del Saivismo de Cachemira.Mark S. G. Dyezkowski en un ensayo muy reciente y uno de los más completos y profundos que se hayan escrito sobre el saivismo de Cachemira, “The Doctrine of Vibration”, publicado por Suny Press, New York, 1987, ha llamado monismo integral a este sistema.Es integral, podemos pensar, porque no se ocupa de proponer un solo principio ignorando el otro tan evidente, como hacen los sistemas idealistas o materialistas, que se excluyen entre sí verbigracia, Marx frente a Hegel. El saivismo de Cachemira integra todas las dualidades, los dualismos, los pluralismos, en la postulación de un solo principio omniexistente que crea todo y es todo.Aunque se considera al Saivismo como un sistema idealista (idealismo realista o realismo idealista, le han llamado), de hecho, rompe con esas clasificaciones. Se le puede llamar en efecto monismo integral o monismo absoluto, si es que las clasificaciones sirven para algo.El saivismo de Cachemira habla de la energía como del principio único y la causa de todo. Es a la vez causa eficiente y material del universo, puesto que ella lo crea todo de sí misma. Aparece a la vez como una energía consciente. No se trata de una fuerza bruta sino de la energía del ser mismo, que es una fuerza inteligente.Lo más notable es que algunos físicos contemporáneos están llegando a las mismas conclusiones: todo es energía y esta energía es consciente. Cito a David Bohm en su Quantam Theory:“No pudieron encontrarse bloques básicos de construcción para la materia porque no existían. Lo único que se encontró fue que todo era vibración. La materia física se manifiesta por una inter-relación matemática de vibraciones que se proyectan hacia fuera y forma una realidad tridimensional. En el centro de esa creatividad hay una inteligencia interior devasta dimensión que opera dentro con un poder inconcebible, y que no es nada sino conciencia. Su despliegue no es más que un despliegue matemático de sí misma”.Lo que dicen tanto Bohm y otros físicos como el saivismo, obliga a reconsidarar una serie de categorías filosóficas. Si la energía es todo lo que existe, simplemente vibrando con distinta frecuencia en los objetos más sutiles como el pensmiento, ¿dónde queda la separación tradicional entre idealismo y materialismo?Este es un enfoque radicalmente nuevo, aunque los textos del saivismo de Cachemira daten de los siglos IX y X. El saivismo de Cachemira, y en especial la escuela trika, es la culminación de numerosas escuelas saivitas, y llevó a su expresión suprema todos los planteamientos monistas de las Upanisads. Es la visión más completa y unitaria que existe en la tradición hindú, y lo es por su apertura.El saivismo no considera que haya tesis falsas o erróneas; ve los distintos sistemas filosóficos simplemente como enfoques de un objeto que se percibe desde diferentes perspectivas; algunas más completas que otras. Sin embargo, quizá ninguna logre con tal perfección la síntesis que lleva a cabo el saivismo: no sólo postula un principio común a lo espiritual y lo material, sino que, en consecuencia, es un principio transcendente e inmanente, al mismo tiempo.Las críticas que se hacen a los llamados panteísmos, sobre todo desde perspectivas monoteístas, provienen de la incapacidad de asimilar esta idea: el ser o Dios puede ser trascendente e inmanente al mismo tiempo. Si Dios se convierte en el árbol, por poner un ejemplo, no por eso dejará de ser Dios. Por primitivo que sea un pueblo, no adora al árbol en sí, sino a la presencia de lo divino en él.Al hacer desaparecer el carácter excluyente de esta dualidad filosófica más sutil entre lo trascendente y lo inmanente, el saivismo no tiene que negar ninguna de las dos nociones ni degradarlas para producir una tercera, sino que las ve como parte de la totalidad. Ser y no ser son sólo distintos modos de lo mismo; lo manifiesto y lo no manifiesto, igual. No hace falta escindir ningún aspecto de la realidad, ningún Prakrti ni Maya para preservar la integridad del ser ni negar el plano metafísico para afirmar la materia. Todo lo que existe y también lo que no existe son distintos modos de ese ser. No puede hacer nada que le sea ajeno, ningún aspecto de la realidad, por extraño o negativo que parezca puede surgir de otra cosa.El saivismo habla de un principio supremo, trascendente, no manifiesto, Paramasiva. Al iniciarse en él el primer impulso hacia la manifestación (sin que abandone en absoluto su estado supremo), toma los aspectos de Siva y Sakti. Son aspectos inseparables de su ser; no son dos principios sino la polarización de uno.Siva es el ser, la Sakti (energía) es la conciencia que ese ser cobra de si mismo, tal como el nous en Plotino, que es lo que el ser ve de sí mismo. Aquí el sujeto y el objeto de conocimiento son uno. Sin embargo, al empezar la menor diferenciación en la Conciencia suprema entre estos dos aspectos de sujeto y objeto, se crea una tensión, una vibración que recibe el nombre de spanda.A medida que la noción de objeto empieza a cobrar autonomía, se va acentuando la polarización, hasta que llega al punto de tener existencia separada. Se ha pasado por diversos grados de manifestación (o estados de conciencia), hasta que en el punto máximo de tensión, la vibración o spanda, concretada en un punto infinitesimal de una energía tremendamente concentrada, estalla y empieza a expandirse dando origen al universo. (Se trata, avant la lettre, de algo muy similar a la teoría del big-bang).A medida que la energía-conciencia divina se expande como materia, en esa proporción se contae como energía y como conciencia. Dentro de las categorías cósmicas del saivismo, aparecen Maya y la Prakrti, pero ubicadas dentro de un contexto mucho más vasto, como funciones específicas de todo el proceso cósmico, y no como principios de la creación.El principio creador, más elevado que aquellas es la Sakti, la energía divina, el aspecto dinámico e inmanente de Siva, que no pierde a su vez, su aspecto trascendente y estático al convertirse en el universo que va creando. Una exposición muy sintética del saivismo, el Pratyabhijñahrdayam o Corazón de reconocimiento, de ksemaraja, describe en sus primeros aforismos la creación: Por su propia y libre voluntad, la Conciencia suprema es la causa de la manifestación, el sostenimiento y la disolución del universo. Por su soberanía, la conciencia despliega el universo sobre sí mismo. Un Universo múltiple, por la diversidad de sujetos y objetos que va manifestando y se van adaptando mutuamente. (Por ejemplo, en un nivel inmediato, hay oídos para captar el sonido).El universo manifestado no es un efecto o un producto distinto de la Sakti misma. Es ésta que se va contrayendo, limitando, desde su estado supremo. Ella acepta voluntariamente esta limitación para convertirse en el universo. El aspecto de la libertad y la voluntad se enfatizan mucho. La palabra avantantrya, que significa literalmente autonomía, también designa el estado de liberación.Cuando se da la separación del objeto sin relación con el sujeto, es decir, cuando su conciencia de sí se objetiva y se separa, la conciencia cósmica, divina, sufre los efectos de Maya.Lo que ocurre aquí es que todos los atributos divinos, que eran infinitos y absolutos, perfectos, sufren la misma contracción; pero no desaparecen.La eternidad, el contraerse, se convierte en el tiempo; la omnipresencia y simultaneidad, en el espacio y la sucesión causal; la voluntad divina se convierte en deseo limitado; la omnisciencia en conocimiento parcial, y la omnipotencia en una capacidad limitada de acción.La misma conciencia queda convertida en la mente individual, y con esto vemos que el ser absoluto se vuelve un sujeto individual limitado preso en el tiempo y en el espacio y con todas las cualidades limitadas que nosotros poseemos. Por efecto de la Prakrti y sus tres modos o gunas, se ve dotado después de un aparato psíquico con intelecto, ego y mente, de sentidos de percepción, órganos de ación y materia.El saivismo explica todo este proceso como un sujeto divino. Por su sobreabundancia, la energía divina juega a manifestarse como el universo y luego vuelve a su estado original. “La Sakti impulsada por el gozo se deja ir hacia la manifestación”, dice Ksemaraja. En términos de física, se habla de la energía que se transforma en materia y la materia en energía.Esta vuelta al estado original, este punto de retorno, no es un plano físico sino dentro del individuo, es la clave de todo camino interior.Según el saivismo y la mayoría de las tradiciones hindúes, tal retorno empieza en el momento en que, por gracia de un maestro espiritual perfecto, se despierta en el individuo la misma energía consciente divina, que se encuentra en todos en un estado latente. A esta energía se la llama Kundalini.sakti y los textos la describen como la energía residual de la creación.Este despertar, al cual se la llama iniciación, es la fuerza que impulsa el despliegue progresivo de la conciencia hacia su estado originario, la conciencia absoluta de Siva. Tal estado es la liberación definitiva. De ahí que la conciencia de un Siddha, palabra con que el saivismo designa a los seres liberados trasciende toda limitación de espacio, tiempo o causalidad. Estando en vida, alcanza la perfección, y aunque siga existiendo en una realidad múltiple, y esté sujeto todavía a un cuerpo, en virtud de esa visión unitaria, la “visión de Siva” o Sivadrsti, ve su cuerpo, el mundo y todo lo que le rodea como una expresión de la conciencia suprema, es decir, de sí mismo.La doctrina pratyabhijña o del reconocimiento, habla justamente de la experiencia final de la iluminación en términos de un reconocimiento de nosotros mismos como ese ser inalterable y eterno. Es lo que hemos sido siempre. Es la condición primordial del ser humano y el destino del hombre como especie.Un hecho significativo es que a pesar de todas las diferencias conceptuales que pueda haber en los diferentes sistemas filosóficos que hemos mencionado, la descripción que dan del estado de un Siddha es la misma. Quisiera citar algunos fragmentos de textos diversos, sobre el efecto del conocimiento del ser.Dice la Mundaka Upanisad:Al conocerlo, el sabio no habla ya de nada más. Juega en el ser, se deleita en el ser mientras realiza su trabajo, ése es el más grande conocedor de Brahman”. (III, I, 4).Dice Sankaracarya:“… se encuentra establecido en Brahman y meramente habita su cuerpo como un espectador tranquilo y desapegado. Aunque vive en el cuerpo es eternamente libre. Un actor sigue siendo la misma persona aún cuando se viste para representar un papel. El conocedor de Brahman permanece siempre como Brahman y como nada más”. (Vivekachudamani, 554-555).En las Spanda Karika, comentario a los Siva Sutra atribuido a Kallata, maestro del saivismo, se dice:“Aquel que sabe esto (que el universo es idéntico al ser), mira todo el mundo como un juego (de lo divino) estando siempre unidos (a la conciencia universal), sin duda se libra en vida” (Spanda Karika II, 5. Los paréntesis son de la traducción de Jaideva Singh).Abhinavagupta, el más grande filósofo del saivismo, quien fue también guru y un yogui supremo, da razón, desde la perspectiva del saivismo, de los planteamiento de Sankara. Dice:“Es Siva mismo de voluntad sin traba y de conciencia diáfana quien siempre centellea en mi corazón. Es su propia Sakti suprema quien siempre juega al borde de mis sentidos. El mundo entero fulgura como el deleite portentoso de la conciencia del yo puro. En verdad, no sé a qué se refiere la palabra mundo”. (Apud Mahararthamañjari).Volviendo al planteamiento inicial en que se decía cómo la filosofía hindú surge de la revelación, de una experiencia directa, personal, de la verdad esto es justamente lo que aparece como posibilidad de superar una visión dualista que escinde al hombre no sólo de la totalidad y del mundo, sino de los demás seres humanos y de sí mismo.Esa darsana o visión de la unidad no aparece como un hecho aislado en el comienzo de los tiempos védicos legendarios, sino que es la experiencia común de generaciones yoguis y de Siddhas, que a lo largo de tres mil años o más han descripto, en su momento y con su lenguaje, la misma experiencia del ser. Es también, por otra parte, lo que con un contenido y una simbología religiosa determinados, describen los místicos de las distintas tradiciones.Finalmente, quisiera hacer notar que esta experiencia del ser no aleja ni desconecta del mundo, por el contrario, al recobrarse el sentido de unidad, la percepción de la realidad en cualquiera de sus niveles y el contacto con los demás seres humanos se vuelven mucho más profundos. Dice Eckhart: “Y esta igualdad del uno en el uno y con el uno es la fuente y el origen del amor que florece resplandeciente”.
"Yo no tengo fe, aunque los Vedas testimonian al Señor." SGGS 710

domingo, 16 de agosto de 2009

LA VOZ DEL SILENCIO

DHANAASAREE, QUINTO MEHL (AMADO): Usted ha hecho su hábito practicar esos hechos que le traerán vergüenza. Usted calumnia a los Santos, y usted rinde culto a a los cínicos infieles; tales son las maneras corruptas que usted ha adoptado. 1 engañado por su atadura emocional a Maya, usted ama otras cosas, como la ciudad encantada de Hari-chandauree, o las hojas verdes del bosque - cosas así son su estilo de vida. 1 pausa Su cuerpo puede ungirse con aceite de sándalo, pero el asno todavía ama rodar en el barro. Él no está aficionado al Néctar Ambrosial; en cambio, él ama la droga venenosa de la corrupción. 2 los Santos son nobles y sublimes; ellos son benditos con buena fortuna. Ellos solo son puros y santos en este mundo. La joya de esta vida humana está falleciendo inútilmente, perdida a cambio de apenas un vaso, no más. 3 Los pecados y dolores de encarnaciones incontables han corridos lejos, cuando el Gurú aplica el ungüento curativo de la sabiduría espiritual a los ojos. En el Saadh Sangat, la Compañía de los Santos, he escapado de estos problemas; Nanak ama al Señor, Uno. 4 9 Domingo, 1 Bhaadon, (Samvat 541 Nanakshahi) (la Página: 673)
REFLEXION ESPIRITUAL : "LA VOZ DEL SILENCIO..."
"Los pecados y dolores de encarnaciones incontables han corridos lejos, cuando el Gurú aplica el ungüento curativo de la sabiduría espiritual a los ojos." SGGS 673La "Voz" que habla dentro de la mente del sikh que ha alcanzado la experiencia mística es la voz de la verdad. Esta verdad proviene del estrato más profundo de nuestra consciencia, la morada del Sí-mismo o Yo transpersonal. De ahí brota la luz que ilumina al iniciado durante la contemplación y es la "Voz" que dicta la revelación del Adi Granth eterno.La sensación de unidad siempre lleva emparejada al principio la de soledad, y éste es un requisito previo a la fusión definitiva con la totalidad, verdadero reencuentro con el Todo, de donde hemos sido individualizados.El amor que antes sentíamos como fuerza de atracción entre los opuestos dentro de nosotros mismos, aunque con un polo subjetivizado y otro objetivado, se convierte en otro Amor que proviene de la fuerza de atracción que siente la consciencia individual por el Todo.El encuentro con el Todo está simbolizado en las religiones primitivas y en el esoterismo por el ascenso de la "serpiente" que yace en la base de la columna vertebral hasta el apex de la cabeza. Es frecuente la asociación del simbolismo de la serpiente ascendente con el proceso de iniciación que conduce a la iluminación.En las religiones exotéricas que proyectan el proceso espiritual hacia "arriba", se simboliza este estado de iluminación por el descenso del Espíritu Santo o "paloma" sobre el iniciado, en el mismo punto donde otros simbolismos internos sitúan la esfera superior de la cabeza.En todo caso tanto la serpiente como la paloma simbolizan en unos y otros sistemas la llegada de la experiencia transcendente en la que uno puede tomar contacto directo con lo que en los sistemas occidentales de Gnosis se denomina el Logos, el Verbo, la emanación divina dentro de nosotros mismos.El Logos (Nombre sagrado de Dios que vibra dentro de nosotros) no puede ser pronunciado con la lengua ni visto con los ojos ni escuchado con los oídos. Tampoco puede ser escrito con letras en ningún idioma. No puede ser conceptualizado ni percibido porque trasciende cualquier limitación o dependencia. Está más allá de la dualidad y lo aparente y no tiene substrato material.Es el Verbo divino o Armonía espiritual que subyace tras toda la manifestación. Sólo aquel que haya contactado con su propia Realidad, con su propio Sí-mismo, es capaz de hacerse uno con él."Es visto sin ojos y oído sin oídos." Adi GranthPero para poder acceder a la vibración del Logos es necesario previamente establecer contacto con el Maestro interior. Cuando uno es capaz de oír este Sonido interno, puede conocer a Dios directamente y ya no es necesaria la adoración externa. Pero es el contacto con el Maestro interior lo que posibilita la audición del Sonido interno.Sólo seremos capaces de oír la Melodía divina si tapamos nuestros oídos a los sonidos externos y cerramos los ojos a la visión externa. A través de la audición interna del Sonido divino podemos conocer el verdadero Nombre de Dios.Los requisitos para esta experiencia son:1º La repetición de los Santos Nombres para fijar la atención de la consciencia en la parte posterior del entrecejo sin que se mueva de ahí.2º La contemplación de la forma radiante del Maestro interior, permaneciendo en este estado.3º Audición del Sonido o vibración interna que conduce la consciencia a la región del espíritu.Una vez en una posición cómoda y concentrada la atención por detrás del entrecejo, se repiten los Santos Nombres. Los ojos deben estar cerrados o si están entreabiertos, la habitación debe estar en penumbra. Esta práctica hay que hacerla sin ninguna prisa, con total sentimiento de paz y armonía. Una vez vaciada la mente de todo pensamiento, se instaura la contemplación de la figura radiante del Maestro interior. El Espíritu, el Sí-mismo, se manifiesta en esa forma radiante y el alma es atraída hacia ella. En este momento puede comenzarse a oír el Sonido interior.Una vez que la forma radiante del Maestro interior aparece, es preciso fijar la atención en ella hasta que uno se sumerja en dicha forma y no pueda haber distinción entre el Maestro y uno mismo."Me he transformado en ti y tú en mí. He llegado a ser un cuerpo y tú has llegado a ser mi alma, mi vida misma, de tal manera que nadie puede decir que tengamos una entidad diferente."Shams-I-TabritzAsí como no podemos trepar por el muro de un castillo sin la ayuda de una escalera, de igual manera no podemos alcanzar a Dios sin la contemplación del Maestro. Es la concentración la que nos lleva del físico al astral, del astral al causal y más allá del causal hasta el Señor.Una vez establecida la contemplación del Maestro interior y haberse hecho uno con El, se despierta la audición del Sonido interior. Esta corriente de Sonido se escucha a través del alma. Este sonido es realmente la música divina y suena siempre en nuestro interior, pero estamos normalmente sordos para oírla, porque nuestra atención se dirige sólo hacia fuera.Cuando el Sonido no se había manifestado, no tenía nombre, cuando el Sonido se manifestó, se convirtió en el Nombre.En realidad Sonido y Luz son una sola cosa. Las vibraciones producen sonido a ciertas frecuencias y a otras más altas luz. Sonido y Luz divinos están presentes en nuestro interior y es nuestra tarea escuchar y ver antes de abandonar nuestra encarnación.Al principio sólo se manifiesta el Sonido y la Luz aparece más adelante. El Sonido se oye de forma diferente conforme uno va profundizando en su acercamiento al núcleo del ser. Hay muchos místicos que han descrito cinco melodías, otros diez. El Hatha Yoga Pradipika describe diez sonidos: zumbidos de abejas, cascabeles, concha, campana, platillos, flauta, timbal, tambor pequeño, caramillo y rugido de leones. Blavatsky describe en la "Voz del Silencio" estos sonidos. Sin embargo parece que los sonidos más relacionados con el núcleo del ser son la campana y la caracola.Cuando después de haber vibrado mentalmente los Santos Nombres y ver la figura radiante del Maestro interior, uno sienta que el Sonido está comenzando a manifestarse, puede ayudarse con las manos para incrementar la audición. Para ello pueden ponerse los pulgares en los oídos y así excluir cualquier sonido exterior. Esto no es debido a que el Sonido interno tenga nada que ver con los oídos en absoluto, pero aísla del exterior y facilita la atención sobre el interior. Cuando uno oye claramente el Sonido interior no necesita para nada taparse los oídos.Es importante que mientras uno oye el Sonido no se mantenga ningún tipo de diálogo con la mente. No es necesario mantener la forma radiante del Maestro, sino escuchar solamente el Sonido con toda la concentración posible y con una actitud totalmente pasiva y expectante.Hay quien dice que existen diez sonidos diferentes, aunque lo más importante es oír el ruido que se parece a una campana o campanillas, tal vez se oiga como un silbido penetrante o tal vez como el de un tren que pasa por un puente. El esfuerzo que se hace para concentrarse sobre el Sonido no debe alejarnos del centro detrás del entrecejo en el que hay que estar concentrado todo el tiempo. Cualquier sonido interior que uno oiga tiene un efecto de purificación sobre el alma.A través de la audición del Sonido interior uno es capaz de conocer el Nombre divino del Espíritu, del Sí-mismo, de Sat Naam. Este Nombre no puede ser escrito ni hablado ni leído. No puede ser percibido ni con los oídos ni con los ojos físicos.Una vez que la concentración es completa, las energías dispersas se recogen hacia dentro y aparece la corriente del Sonido. El Sonido conduce al Nombre sagrado. Este Nombre es la vibración de nuestra Realidad interna.En cada lenguaje se conoce a Dios por cierto número de nombres. Sin embargo, el Nombre sagrado de nuestro Espíritu, el verdadero Nombre de Dios en nosotros, no pertenece a ninguna de estas lenguas. Es el Verbo creador a que se refiere el Evangelio de Juan: "En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Este estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." San Juan 1: 1-3Este Nombre es más que una palabra, un Poder que emana del Ser Supremo y nos lleva hasta El. Cuando el Nombre sagrado se manifiesta, el sikh del Guru, bebe interiormente del Néctar divino.En realidad el Nombre es el Sonido interior, pero decimos que es el Nombre sagrado cuando somos capaces de oírlo de forma mantenida y como vibración repetida a la manera de una respiración interna. Cualquier intento de la mente de elucubrar sobre él, no es en absoluto la representación del Nombre divino."Solo verán al Señor los que por medio del Maestro reciban la iniciación. Su Nombre impronunciable no se halla en las escrituras sino en el interior."Guru Nanak."Los pecados y dolores de encarnaciones incontables han corridos lejos, cuando el Gurú aplica el ungüento curativo de la sabiduría espiritual a los ojos." SGGS 673

domingo, 9 de agosto de 2009

DIOS A TRAVES DEL GURMUKH O ALMA SANTA

ROMANIZACION DEL GURUMUKHI
goojaree mehalaa 4 ghar 2 ik oa(n)kaar sathigur prasaadh har bin jeearaa rehi n sakai jio baalak kheer adhhaaree agam agochar prabh guramukh paaeeai apunae sathigur kai balihaaree 1 man rae har keerath thar thaaree guramukh naam a(n)mrith jal paaeeai jin ko kirapaa thumaaree rehaao sanak sana(n)dhan naaradh mun saevehi anadhin japath rehehi banavaaree saranaagath prehalaadh jan aaeae thin kee paij savaaree 2 alakh nira(n)jan eaeko varathai eaekaa joth muraaree sabh jaachik thoo eaeko dhaathaa maagehi haathh pasaaree 3 bhagath janaa kee ootham baanee gaavehi akathh kathhaa nith niaaree safal janam bhaeiaa thin kaeraa aap tharae kul thaaree 4 manamukh dhubidhhaa dhuramath biaapae jin a(n)thar moh gubaaree sa(n)th janaa kee kathhaa n bhaavai oue ddoobae san paravaaree 5 ni(n)dhak ni(n)dhaa kar mal dhhovai ouhu malabhakh maaeiaadhhaaree sa(n)th janaa kee ni(n)dhaa viaapae naa ouravaar n paaree 6 eaehu parapa(n)ch khael keeaa sabh karathai har karathai sabh kal dhhaaree har eaeko sooth varathai jug a(n)thar sooth khi(n)chai eaeka(n)kaaree 7 rasan rasan ras gaavehi har gun rasanaa har ras dhhaaree naanak har bin avar n maago har ras preeth piaaree 817
GUJRI, CUARTO MEHL (AMADO), SEGUNDA CASA: DIOS, UNO, CREADOR UNIVERSAL. POR LA GRACIA DEL VERDADERO GURÚ: Sin el Señor, mi alma no puede sobrevivir, como un infante sin la leche. El Señor Dios inaccesible e incomprensible se obtiene por el Gurmukh; Yo soy un sacrificio a mi Verdadero Gurú. 1 Oh mi mente, el Kirtan de la Alabanza del Señor es un barco para llevarlo por buen camino. Los Gurmukhs obtienen la Ambrosial Bebida del Naam, el Nombre del Señor. Usted los bendice con Su Gracia. pausa Sanak, Sanandan y Naarad el bardo le canta a Usted; noche y día, ellos continúan cantando Su Nombre, Oh Señor de la selva. El esclavo Prahlaad buscó Su Santuario, y Usted cuidó su honor. 2 El Señor Uno, inmaculado, inadvertido está saturando por todas partes, como la Luz del Señor. Todos son los mendigos, Usted solo es el Gran Dador. Extendiendo nuestras manos, nosotros rogamos de Usted. 3 el discurso de los devotos humildes es sublime; ellos cantan el Discurso maravilloso Tácito del Señor continuamente. Sus vidas se vuelven fructíferas; ellos se salvan, y todas sus generaciones. 4 los manmukhs se vuelven hacia la dualidad y la maledicencia; dentro de ellos la oscuridad del apego está. Ellos no aman el sermón de los Santos humildes, y ellos se ahogan con sus familias. 5 calumniando, el calumniador lava la suciedad de otros; él es un comedor de suciedad, y un adorador de Maya. Él se complace en la calumnia de los Santos humildes; élno está en esto apuntalado, ni en la orilla del más allá. 6 todos este drama mundano es fijo en el movimiento por el Creador, el Señor; Él ha infundido Su fuerza omnipotente en todos. El hilo del Señor Uno atraviesa el mundo; cuando Él arranca este hilo, sólo en el Creador hay descanso. 7 con sus lenguas, ellos cantan las Alabanzas Gloriosas del Señor, y los saborea. Ellos ponen el ser sublime del Señor en sus lenguas, y lo saborean. Oh Nanak, yo no pido a nadie más que al Señor; Yo estoy enamorado del Amor del ser sublime del Señor. 8 1 7 Domingo, 25 Saawan (Samvat 541 Nanakshahi) (la Página: 506)

REFLEXION ESPIRITUAL : "DIOS A TRAVES DEL GURMUKH O ALMA SANTA"
"El Señor Dios inaccesible e incomprensible se obtiene por el Gurmukh; Yo soy un sacrificio a mi Verdadero Gurú."SGGS 506
Encuentro el mismo paralelo en todo lo que los Santos del pasado han dicho; la diferencia está en el idioma o en la forma de expresión, pero el tema tratado es el mismo. Ellos hablan sobre la manera de poder liberar nuestras almas de la mente y la materia y de cómo conocernos y conocer a Dios.Al momento del Bautismo Khalsa, el Poder Maestro (Satguru) implanta su forma radiante en el devoto. Él estará siempre con ustedes aún hasta el fin del mundo y les estará proporcionando toda ayuda posible.Nunca los abandonará ni los dejará.A quien tenga su mente centrada en Él con plena fe, Él lo mantendrá en una paz perfecta. Hay esperanza para todos. El Poder Maestro viene al mundo a salvar a los pecadores y a ponerlos en el camino de regreso a Dios.A ustedes les corresponde serle siempre devotos y cumplir con Sus mandamientos; Él hará todo lo de más.Dios es amor. Ustedes también son amor. El amor es el factor poderoso para encontrar a Dios. Aquél que no ama, no conoce a Dios. Por tanto:“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.”Yo deseo que ustedes sean los hacedores del Verbo y no únicamente los oyentes, pues una onza de práctica tiene más valor que toneladas de teorías. Hay una gran necesidad de reformadores, pero no de otros, sino de sí mismos. Ustedes obtendrán la Divinidad como salario. A todos les deseo un progreso rápido en sus esfuerzos para caminar sobre el sendero de regreso a Dios que está dentro de ustedes mismos. Mi amor y mis mejores deseos están siempre con ustedes y siempre lo estarán.El misterio de la vida se soluciona en la compañía de aquéllos que lo han solucionado por sí mismos. ¿Cómo se puede encontrar a un hombre así? El que ha solucionado este misterio les puede ayudar a encontrar esa misma Verdad. Alguien le preguntó a Guru Nanak cómo podría uno encontrar a un Maestro verdadero y genuino (Guru), y por cuáles signos se le podría reconocer. Guru Nanak contestó:“El cuerpo humano es el templo de Dios, y es por medio de ir hacia adentro, que puede uno encontrar a Dios. Hay un camino que va de esta casa del cuerpo físico hasta otra casa en el interior (el Nij Ghar o Sach Khand) que es la Casa Real y en ella encuentra el alma paz perdurable.El cuerpo humano es tan sólo como una casa rentada, que se nos da a nosotros temporalmente (es decir, durante el lapso de nuestra vida), hasta que el alma sea suficientemente sabia para ganar el acceso a su morada permanente de bienaventuranza eterna.”“Bien, el Maestro real y verdadero es el que puede enseñarnos el camino hacia el Reino de Dios que está dentro de este cuerpo físico; y es el que lleve al alma de etapa en etapa hasta que alcance el Reino de Dios y vuelva a ser lo que antes era.”El cuerpo físico, al igual que cualquier cosa física, está sujeto al decaimiento y a la desintegración. Incluso este mundo sufre la Disolución. Únicamente el Reino de Dios (Sach Khand) es indestructible y eterno.El proceso de la destrucción alcanza hasta la región Triloki, o sea los tres mundos: el físico, el astral y el causal; y el proceso de la Gran Disolución llega hasta el más sutil de los planos causales, pero no puede llegar hasta Sach Khand, Sat Lok o Mukam-i-haq, como lo llaman los Musulmanes (el nuevo Jerusalén de los Cristianos), ya que es el verdadero Reino de Dios, como lo dijo Cristo. Por tanto, han puesto los Santos a Sach Khand como Su meta, la que está más allá de la Disolución y de la Gran Disolución.Además, el verdadero Maestro o Satguru, nos muestra el camino hacia el Reino de Dios. Nos dice que la Música Divina consta de cinco acordes o melodías que están constantemente sonando dentro del cuerpo. Esta continua Sinfonía es el eslabón que conecta a la Creación con el Creador. Es la escalera por la cual el alma tiene que subir paso a paso en la jornada ascendente al Reino de Dios. Esta Música es sumamente melodiosa y no se puede encontrar en la tierra algo igual a ella.Tiene una inmensa atracción y un encanto irresistible. Las diversas melodías empiezan desde Sahas Dal Kanwal (la Región de los Mil Pétalos) y llegan hasta Sach Khand (el Verdadero Hogar). El Alma Maestra le da un contacto al alma humana con el extremo más bajo de las Notas Musicales, además le da alguna experiencia interna del retiro de las corrientes sensorias del cuerpo, y ambas experiencias tienen que desarrollarse mediante la práctica diaria (las meditaciones en la Luz y en el Sonido Internos). El Maestro o Satguru, viene al mundo con el tesoro del Verbo (el Naam). Los Musulmanes le llaman Nada-i-Asmani (la Música Celestial) y los Cristianos la describen como el Verbo. El tesoro del Verbo no es la herencia de esta o aquella nación o comunidad en especial, ni de ningún país en particular, ni de ninguna religión, creencia o casta.Repitiendo, este tesoro lo da libremente a todos un Alma Maestra, independientemente de las consideraciones arriba mencionadas.Un aspirante puede ser un Brahmín o Kshatriya, un Hindú o Musulmán, ocualquier otro individuo, pues esto no tiene importancia. Cada uno de nosotros puede aprender el Arte de la Vida y la Ciencia de la Espiritualidad para encontrar un camino hacia el Reino de Dios, que es la herencia común de todos y es la finalidad de la Vida.Un Alma Maestra puede venir al mundo en cualquier vestimenta que escoja (cuerpo). Esto no tiene importancia alguna para el aspirante de la espiritualidad. Cualquier consideración sobre esto va a ser indudablemente un obstáculo y una desventaja real. Nuestra conexión con el Alma Maestra es de naturaleza puramente espiritual y no temporal.El Santo Kabir, aún siendo un tejedor Musulmán, tuvo entre sus seguidores Rajput caudillos como Bir Singh y Bhaghail Singh. Similarmente, el Santo Ravidas, de oficio zapatero remendón, tuvo a Mira Bhai una princesa Rajput y a Raja Pipa, en su sagrado rebaño. Todo lo que tenemos que averiguar es que el Maestro sea Shabda Senahi o sea Uno con el Verbo. Aquél que ama al Verbo, es el Verbo Personificado y puede darnos una experiencia de primera mano del Verbo o del Principio del Sonido para empezar. Él satisface estas condiciones; no deberíamos tener pretextos de ninguna índole para aceptarlo y aprender de Él la Ciencia de la Espiritualidad. El Macrocosmos está en el microcosmos. El cuerpo humano es el prototipo del universo y mucho más que eso. En él hay millones de sistemas solares con sus soles, lunas y mundos girando. La más dulce de las músicas está también vibrando dentro de él, emanando del verdadero trono del verdadero Rey: Dios.Un Santo Musulmán también se refiere a esto:“Cuando escuché los acordes encantadores de este Canto Celestial, entonces la Kaaba (el más sagrado de los lugares sagrados de adoración de los Musulmanes) y el templo de los idólatras) parecieron ser malas caricaturas comparadas con la saturación divina que elCanto Celestial me dio.”Maulana Rumi dice:“Los Santos son los verdaderos devotos de Dios, siempre escuchan la Música Divina internamente. Esto infunde vida a quienes aman a Dios.”Shamas Tabrez, otro Santo Musulmán, también dice sobre esto:“En todo momento viene desde el Cielo un raro tipo de llamado.Yo escucho esa Voz y nadie más. Benditos son en verdad quienes escuchan este llamado interno.”Este canto es único en su género. Ningún lenguaje puede describirlo: ni el turco, ni el árabe, ni el persa, ni ningún otro.De hecho es en sí un lenguaje no hablado y una Ley no escrita.En una ocasión, el Profeta Mahoma declaró que Él escuchaba la Voz de Dios exactamente igual que cualquier otra voz. Y cuando se le preguntó por qué no podía ser oída por otros, Él dijo:“Ustedes no pueden escuchar esta Voz porque sus oídos han sido sellados. Apresúrense a ir con algún Alma Maestra con la súplica de que rompa el sello y después escuchen atentamente en el silencio del corazón.”La señora Annie Besant, la gran teósofa, le llama La Voz del Silencio y dice que ese silencio se hace audible cuando la mente está en perfecta quietud.“El Reino de Dios está dentro de ti,” dice Cristo.La dificultad está en que lo buscamos en el exterior y no lo encontramos.El ser humano anda en busca de Dios y no ha escatimado esfuerzo. Lo ha buscado en los ríos sagrados (como el Ganges, etc.), en las nevadas cumbres de las montañas de Badrinath, Kailash, Amarnath, etc.; en los lugares más recónditos de los bosques y en los lugares sagrados de la antigüedad, pero sin tener éxito. Y puesto que el Camino de regreso a Dios está dentro de uno mismo, tendrán que encontrar a un Maestro que conozca el camino y sea un guía para ustedes hasta que alcancen la meta. Este trabajo sólo puede llevarlo a cabo un Maestro de la Verdad y nadie más.Ahora surge la pregunta:¿Dónde se puede entrar en contacto con la Música Divina?“Esta Música Divina está sonando en Sukhmana(un conducto central entre los dos conductos celestiales o sutiles llamados Ida y Píngala, que corren a cada lado de la espina dorsal y que pasando por el centro que está entre las dos cejas, llega directamente hasta Sach Khand o Shah Rag, como lo llaman los Musulmanes, o sea nuestro verdadero Hogar).Esta Música Divina puede ser experimentada en lo más profundo del alma, cuando capa por capa, las envolturas o cubiertas (la física o burda, la mental y la causal), van siendo quitadas del alma durante su viaje a las diferentes regiones o Lokas, que son: el sol, la luna, las estrellas, la de los espíritus (Pithrian), la de las deidades (Devian), etc.”En cada etapa, la música se va haciendo más cautivadora, hasta que en Par Brahm (más allá de las tres regiones o Lokas) el alma se vuelve luminosa en sí misma en su prístina gloria; entonces la música se vuelve extremadamente encantadora, en toda su magnificencia en una continuidad sin fin.Esto es el Ajapa Jap que está sonando eternamente en un lenguaje no hablado. Cuando el alma la escucha, queda magnetizada, con el resultado de que la mente, con sus facultades que van hacia el exterior, queda paralizada por falta de la inspiración que está acostumbrada a sacar diariamente del espíritu; y gradualmente pierde el poder de detener al alma. Esta noble doncella (el alma, que es una gota del Océano del Verbo,Sat Nam), es liberada de la mente y de sus garras y se mueve ahora sin impedimentos.Es en verdad imposible describir en palabras las sublimes Sinfonías que el alma escucha ahora, ya que van más allá de cualquier descripción por falta de expresión adecuada.En la actualidad, todas las almas han adquirido la tendencia de fluir hacia abajo y hacia lo externo a través de las facultades externas, a causa de la constante asociación con la mente. Es por esto que el alma no puede acogerse a la Corriente del Sonido (el Elíxir de Vida que está dentro de cada persona).Una taza colocada boca abajo puede permanecer bajo la lluvia durante siglos, pero no caerá en ella ni una sola gota de agua; pero si se le coloca boca arriba, se llenará con uno o dos chubascos. Lo mismo sucede exactamente en el caso del alma. En cuanto el Alma Maestra le da un contacto con la vivificante Corriente del Sonido, colocándola en posición correcta mediante el retiro de las corrientes sensorias, la copa del espíritu, semejante a la flor de loto, recibe más y más del Agua de la Vida, de la Inmortalidad, hasta que se impregna totalmente y es salvada para siempre.La mente, ustedes lo saben, siempre anda tras los placeres de una y otra clase; pero los placeres de este mundo son transitorios y tienen siempre un aguijón en el fondo. Un poeta inglés dijo:“Nuestra risa más sincera, lleva en sí algo de dolor.”A esta renegada mente sólo se le puede subyugar si se le da algo de placer interno de los encantadores acordes de la Música Divina del Verbo, a cambio del placer externo.Cuando la mente saborea el dulce elixir, entonces se aparta de los placeres mundanos y queda dominada.Este es el único remedio mediante el cual los sabios controlan a la mente, y siempre ha sido eficaz en todas las eras: en la de Oro, en la de Plata y en la de Cobre, y sigue siendo eficaz ahora en la Era de Hierro o Kali Yuga.El Verbo o Sat es eterno. Lo fue en el comienzo, lo fue entre una era y otra y lo será eternamente. La Música Divina del Verbo, del Sat, es pues el remedio total para aquietar la mente. Con el tiempo, por medio de la práctica regular de la meditación, el alma se absorbe completamente en el Elixir del Verbo, y la mente se entrega finalmente, de manera absoluta e incondicional. Como se dijo antes, la Corriente del Sonido comienza desde Turya Pad (estado de súper conciencia del primer plano espiritual donde hace el alma su primer contacto con el Verbo) cuando habiéndose retirado del cuerpo las corrientes sensorias, el alma penetra en el Más Allá. Los cinco acordes en serie se siguen el uno al otro y de un plano espiritual al otro, hasta llegar a Sach Khand, el Verdadero Hogar Del Alma. La persona iniciada debe acogerse a cada uno de estos acordes o melodías para atravesar los planos espirituales, uno tras otro, hasta alcanzar la etapa final. Es únicamente aquí adonde la salvación del alma queda asegurada y con ello termina el ciclo de nacimientos y muertes. Este es el gran propósitode la vida, el cual logra uno por medio de la Gracia del Maestro o Alma Maestra Eterna, Waheguru.El Santo Maestro Shamas Tabrez dice:“El Gran Dios nos hizo salir y cerrófuertemente la puerta detrás de los ojos.Ahora, Él mismo viene por nosotros convestimenta de hombre para llevarnos deregreso a su rebaño.”El método por medio del cuál Él nos deja entrar nuevamente, se explica así:Primero tiene uno que retirarse al silencio del alma antes de que empiece a escuchar los cinco acordes de la Música Celestial. Las corrientes sensorias tienen que ser retiradas del cuerpo y ser concentradas en el aposento del alma que está justo detrás y entre las cejas. La jornada hacia adelante empieza desde este nivel, el séptimo en orden de abajo hacia arriba.Cuando el alma se eleva por encima de los seis Chakras o ganglios inferiores del cuerpo físico o Pind, y alcanza el loto de los mil pétalos (Sahas Dal Kanwal), la séptima etapa, se acoge al primero de los cinco acordes de la Música Divina y sigue adelante.No hay Verbo o Naam en los seis Chakras inferiores, los cuales son en verdad el sepulcro del que tenemos que elevarnos y llegar al punto desde donde empieza el gran camino principal de la espiritualidad.Otro Santo dice:“En la séptima etapa empiezas a escucharlos cinco acordes de la Música Divina,cuando retiras la lápida que encierraal alma en la tumba del cuerpo,la cual incluye los seis Chakras inferiores.De aquí en adelante, la Música Celestial se hacecargo del alma y la jala de etapa en etapahasta llevarla al Sat Purush, al Sat Naam(a donde comienzan las Regiones Eternas donde reside Dios).”Casi todos los Santos han hablado de las mismas cualidades que distinguen a un Maestro Verdadero.Guru Arjan dice:“Acepta como Maestro al hombreque te pueda dar una experiencia de laVerdad, del Verbo, del Naam. Eso es indescriptiblesin duda, pero debemos teneralgún contacto con eso.”En resumen, aquél que nos pueda sintonizar con el Verbo o Música Divina, es un Maestro.Kabir también habla en los mismos términos:“Tenemos tantos santos grandiosos yyo los respeto a todos, pero aquél que seaUNO con el Verbo y nos pueda conectar coneso, sobrepasa a todos, y mi mayor aprecioes para Él.”Aquél que es el Verbo personificado, que fue el Verbo hecho carne y habitó entre nosotros y nos puede poner en contacto con ese Verbo, es sumamente apreciado por los Santos. Todas las Escrituras Sagradas tienen gran cantidad de hojas donde hablan de Sus grandezas.Tan sólo por la Gracia de Dios, puede un alma (jiva) entrar en contacto con un Alma Maestra o Guía que esté bien versada en la Ciencia del Alma ( Shabda Yoga).El Maestro, con infinita compasión, pone a esa alma en Su rebaño y la enlaza con la Corriente del Sonido y la pone así en el Sendero de Liberación Final. Guru Nanak dice que es un admirador de la persona que alcanza su Verdadero Hogar en esta forma. El curso de Shabd Yoga es descrito por Guru Nanak como el más natural.Lo pueden practicar tanto el hombre como la mujer y los niños, tanto los jóvenes como los ancianos, todos por igual. Incluso un niño puede practicarlo con facilidad. Está diseñado por Dios mismo y no por alguna intervención humana; por eso no admite adición, alteración o modificación de ninguna clase.Es la Ley de Dios que nadie puede llegar a Él si no es por medio de un Guru, el Siri Guru Granth Sahib.Esto lo han dicho casi todos los Santos que han venido hasta ahora.El Guru nos enseña cómo retirarnos del cuerpo para entrar en contacto con la Corriente del Sonido, con el Verbo Interno.Hay muchas maneras de retirarse del cuerpo, pero la que recomiendan los Santos es la más natural y la más rápida, y esto se logra por medio del Simran, o sea, con la repetición de los Nombres de Dios.
"El Señor Dios inaccesible e incomprensible se obtiene por el Gurmukh; Yo soy un sacrificio a mi Verdadero Gurú."SGGS 506