domingo, 2 de marzo de 2008

LA PLUMA DE GURU ARJAN

GOND, QUINTO MEHL: Los Pies del Señor son el bote para cruzar sobre el océano terrorífico del mundo . Meditando en el recuerdo del Naam, el Nombre del Señor, no se muere otra vez. Cantando las alabanzas gloriosas del Señor, no tiene que caminar por el sendero de la muerte. Considerando al Señor Supremo, los cinco demonios son conquistados. 1 Tomo su asilo, oh Señor Perfecto y Maestro. Por favor dé Su Mano a sus criaturas. 1 Pausa Los Smritees, Shaastras, Vedas y Puraanas hablan largo y tendido sobre el Señor Dios Supremo. Los yoguis, los celibes,los Vaishnavas y los seguidores de Ram Das no pueden encontrar los límites del Señor Dios Eterno. 2 Shiva y los dioses se lamentan y gimen, pero no comprenden incluso un ápice del Señor Invisible y Desconocido. Quien el Señor mismo bendice con la adoración devota cariñosa, es muy infrecuente en este mundo. 3 Soy inútil completamente sin ninguna virtud, todos los tesoros están en su mirada de Gracia. Nanak, el sumiso, desea solamente servirlo. Por favor sea misericordioso, y consiéntale esta bendición, oh Divino Guru. 4 15 17 (página: 867)
REFLEXION: LA PLUMA DE GURU ARJAN
De la pluma del Divino Guru Arjan Dev Ji, siempre nos es transmitida la penuria de la vida sin la Gracia Divina, sin la cual nos vemos obligados a la rueda eterna de la reencarnación, al sufrimiento continuo.Así lo testimonian todas las Escrituras. Tales como los Smitris, Shastras, Vedas, Puranas que son las Escrituras Sagradas de la India, quizas unas de las más antiguas de la humanidad con casi 5.500 años de antiguedad.
Solo enamorándonos humildemente del Amado Eterno podemos llegar a Sus Pies. Ni por el camino de autorealización de los Yoguis, ni por las austeriades de los celibes. Todas las escuelas yoguicas o de renunciantes siguen estrictamente las reglas y regulaciones de los vedas, entre ellas el bramacharya o celibato, desaconsejado especialmente por los Gurus Sikh. Ni tampoco por las regulaciones Vaishnavas, seguidores del Señor Vishnu, en sus ocho diversas encarnaciones. Segunda Persona de la Trimurti Hindú, el Sostenedor del Universo. Especialmente adorado en la forma del Señor Sri Krishna por los grandes difusores del Vaishnavismo, entre ellos Ramanuja y Caitanya Mahaprabhu, ambos inaugurando un movimiento popular de sankirtan o "Canto de los Santos Nombres del Señor" que llevó a su comunidad entre otros a muchos musulmanes y shivaitas del Punjab.
Ni Shiva, divinidad destructora del pecado, puede comprender la Grandeza del Eterno Waheguru. Shiva es integrante de la Trimurti o Trinidad Hindú. Señor de los Yoguis y el Tantra. Era una divinidad bastante popular en la época de Guru Nanak Maharaj-ji, especialmente entre las escuelas tántricas del norte de la India, Punjab-Kachemira.
Pero considerando la misericordia y el infinito amor del Padre se puede llegar a El desde la humildad. Nos dice el Guru "soy inútil completamente sin ninguna virtud". Así lo ejemplifica la historia del controvertido Mula Nasrudín ejemplo del ser humano inocente y con humor:
Supe que Mulla Nasruddin fue al banco. El banco festejaba el centenario de su fun­dación; por lo tanto, se proponía entregar al primero que llegara muchos regalos: un auto­móvil, un televisor, esto y aquello, y un cheque por mil rupias. Por casualidad, entró Mulla Nas­ruddin. Se lo premió, se lo fotografió, se lo en­trevistó y se lo llenó de regalos: dinero en efec­tivo, un televisor y un automóvil que estaba es­tacionado afuera. Cuando todo esto hubo termi­nado, dijo: -Ahora, ¿terminaron con todo esto? Así pue­do seguir mi camino.Le preguntaron adónde iba.-Al departamento de quejas -respondió. Había ido al banco para quejarse, pues inclu­so todo lo sucedido no tendría que haber pasa­do. No podía dejar de lado su queja.El yo siempre se dirige al departamento de quejas. Lo que pasa carece de significado pues, incluso si Dios llegara a ti, le dirías: "Es­pera, déjame buscar el libro de quejas." El yo siempre se dirige al libro de quejas; nada logra satisfacer al yo.Todo esfuerzo es inútil; abandónalo. Simple­mente, retírate, quédate sin yo, consérvate en la falta de yo. Deja de lado la autoconciencia y adquiere más conciencia; entonces, de repente, todo encaja, to­do entra en armonía. Nada está mal; no se cometen injusti­cias; te sientes cómodo en todas partes, y sólo en este mo­mento de comodidad la existencia adquiere otro color; se torna divina, se vuelve espiritual, como nunca antes lo fuera. Entonces, la búsqueda de Dios no es la búsqueda de una persona por fuera de ti. La búsqueda de Dios es una bús­queda de este momento de satisfacción total. De repente, se abre la puerta: nunca estuvo cerrada. Al yo le parecía que estaba cerrada. Pero, sin que el yo esté en el medio, la puer­ta está abierta: siempre ha estado abierta.La existencia está abierta, y tú, cerrado. La existencia es simple, y tú, complicado. La existencia es saludable, y tú, enfermo. No hay nada que hacer con la existencia, y sí con­tigo. Y nadie puede hacerlo por ti: tienes que hacerlo tú.
La oración no puede ser una parte. O bien es todo, o no es. Es una ocupación de veinticuatro horas. No puedes hacerla y de­jarla. No es un fragmento, como ir a la iglesia o al templo, meditar algunos minutos y después terminar con eso. No es un acto que puedas ejecutar y luego dejarlo. No es un acto; eres tú. ¿Cómo puedes hacerla y terminar? Es por vein­ticuatro horas. La oración es un modo de vi­da. No es una actividad; es tu ser mismo. Tiene que ser constante, tiene que ser continua; tiene que serlo. Mientras estás caminando, comiendo, o incluso cuando estás durmiendo, tiene que estar allí. Debe transformarse en una continui­dad cristalizada. Sólo entonces se produce la iluminación; nunca antes.Quien ora continuamente, un contempador real se vuelve auténticamente un forastero. Se queda fuera. Se queda a una distancia tan grande que puede observarse a sí mismo como si estuviera observando a otra per­sona. Las preocupaciones estarán allí, igual que las olas están en la superficie del océano, pero en las capas más profundas del océano no hay olas. Si te identificas con las olas, habrá proble­mas. Esta identificación es la causa radical de toda desdicha. Cuanto más te alejas, más se di­suelve la identificación: se quiebra,se cae. De re­pente, estás en el mundo pero no eres parte del mundo. De repente, has trascendido.Hay sólo una Trascendencia, y la Trascendencia es el úni­co modo. Y esa trascendencia implica volverte más y más profundamente hacia tu interior. Simplemente, observa tu mente y llegarás más adentro. Simplemente abre tu corazón rebozante de amor al Guru que nos entrega amorosamente la solucion, la Meditación en el recuerdo permanente del Naam, el Canto de Alabanzas al Señor y el servicio humilde.El Eterno, Unico y Verdadero Maestro, nos conceda Su Gracia.
ya que "soy inútil completamente sin ninguna virtud"